El lugar donde se transforma y genera la materia-idea es el Atanor;  recipiente encargado de guardar herméticamente en su matriz cálida y oscura la materia prima, para llevarla a su transformación y consumación definitiva. El Atanor es el lugar donde se “hornea” la materia (o las ideas) para obtener, luego del arduo proceso, el resultado final: la Gran Obra.

El Atanor fue para los alquimistas de la EdadMedia el lugar de trabajo y transformación de la materia. Hoy, el espacio de trabajo tiene distintos nombres. Algunos trabajan en un “despacho”, nombre que a nuestro parecer resulta demasiado burocrático. Otros dirigen el acento hacia el campo de lo artístico y lo denominan “atelier, taller, workshop, etc.”. Nosotros encontramos en el Atanor un ejemplo notable, pues además de ser un “espacio de trabajo”, encierra en él la profunda simbólica del espacio sagrado.El trabajo en la Gran Obra, cualquiera que esta sea, debe ser tomado como una oportunidad de trascendencia y perfeccionamiento del ser y del mundo que habitamos.