«Opus recte factum». En IOD, el trabajo es visto como una herramienta formativa. Nuestro lema califica tanto nuestras obras como nuestro actuar: puede traducirse como «actuar bien» pero también como «obras bien hechas»

La Obra que realizamos en IOD se divide en cuatro etapas y está a cargo de cuatro clases de“obreros”:

1. Los pescadores: Mentes reunidas con un único fin: IDEAR. Es la primera fase de diseño, la primera   dimensión; mental, intuitiva, etérea. Aquí se filtran desde el Gran Océano del Imaginario  las ideas-peces que vendrán a traducirse en objetos y   realidades. En esta etapa se construye   en la mente el esbozo  general. No es momento de tomar el lápiz; es momento de salir con la   red y el anzuelo en busca de la materia prima al interior de la tierra, a la gruta conectada al mar   profundo e inagotable.

2. Los briahmanes: Encargados deponer en papel y pantalla las ideas obtenidas por los pescadores.  Es la   segunda dimensión. Tiempo de sacar punta para aventar trazos y palabras al papel   vegetal o electrónico. Es el momento creativo por excelencia. La manufactura de los planos, las   páginas, los esquemas y los instructivos fundamentales para poder prender fuego alAtanor   y cocer la materia.

3. Los yetzet: Artistas que dan forma a los trazos plasmados en lenguaje gráfico o binario. Es la tercera dimensión: El plano salta hacia el espacio. El artesano se ensucia las manos, golpea la piedra para moldearla; la retorta está en proceso…

4. Los mecenas: Aquellos que gozan del producto final. Su piedra filosofal está lista. Es la cuarta dimensión. El espacio se abraza con el tiempo y es hora de abrir el Atanor: La Obra está consumada y lista para ser disfrutada. Tú serás muy pronto parte integral de este feliz grupo.  🙂